miércoles, 14 de mayo de 2014

Entrada siete.



¿Qué es la verdad?

Éste es un asunto muy complejo, en donde muchas ideas se ponen en debate y puede ser considerada como una pregunta universal, y esta es una de las que más gustan, las que más se saborean y desmenuzan, ya que su naturaleza implica no tener una respuesta válida. Si se quiere, se puede pensar que pregunta sobre el concepto de "verdad" implicaría pensarnos a nosotros mismos como individuos, como sociedad, como animales culturales, sobre lo que conocemos y lo que creamos. Es decir que la moral es palabra clave en este asunto.

Para muchos de nosotros, cuando nos nombran ese espectro vital en la racionalidad del ser humano, lo primero que se nos viene a la cabeza son las cosas con las que nosotros estamos plenamente de acuerdo; La verdad es la que nos dice cuál pastilla tomar si estamos resfriados o con alergias, cada cuánto tiempo o incluso hace que tomemos la medicina por la boca y no por los ojos, por la nariz o haciéndonos un corte entre los dedos. Para cualquiera de los miembros de la sociedad (desde un punto de vista muy general) la verdad es la moral, lo que está bien y lo que está mal, lo que tiene más aprobación y lo que tiene menos desaprobación, lo que da resultados efectivos y lo que no, lo que nos fortalece y lo que nos perjudica, los valores.
Este punto de vista sobre la verdad no vino de la nada; fue desarrollándose gradualmente y muchos de los pensadores más importantes a lo largo de la historia se encargaron de clasificarlos, de ponerles un rótulo o un nombre. El asunto aquí estará encarado desde un punto de vista dionisíaco ¿Qué es esto?
Dionisíaco proviene de la palabra “Dioniso” o “Dionisio” que, según la mitología griega era el dios del vino y el inspirador de la locura y el éxtasis salvaje por así decirlo (También llamado “Baco” según la mitología romana), en las fiestas o celebraciones en su honor, lo que solía hacerse era dejarse llevar por la embriaguez del vino y la diversión que éste otorgaba, sacrificando animales y pasando el momento a merced de ésta borrachera general.
Se usa este hecho para representar la respuesta a la pregunta, la historia desde el punto de vista dionisíaco, en donde la verdad la tiene el poder.

¿Qué quiere decir con que la verdad la tienen los poderosos? Ya que tocamos el tema de Grecia, es importante aclarar que no se puede pensar en las diferentes teorías del pensamiento humano sin antes tocar a la Antigua Grecia, ya que se podría una organización humana que impulsó a lo que hoy en día somos. Se señala que la verdad era (y es) de la gente aristócrata; los que pensaban, lo que fuera a salir de sus palabras fue procesado muy cuidadosamente en su cerebro previamente, por eso lo que decían era la absoluta verdad, el resto no tenía más que estar de acuerdo, ellos no eran los que pensaban, si no los que creían y se encargaban de que la verdad fuera la verdad. Partiendo de este lugar, la verdad, en sí, es una especie de embriaguez, ya que el mundo hoy en día (y basta solamente con ver a nuestro alrededor) se dividió fundamentalmente en los que piensan y en los que creen en los que piensan. Unos dan el vino y los otros se emborrachan, respectivamente. Y así se ve la historia: una guerra de infinitos contrarios con este emborrachamiento general como base, la mayoría tiene la verdad, mientras que la minoría queda opacada; quién está más impregnado de borrachera cegadora. Esto es el punto de vista dionisíaco y, como muchos estudiosos del nihilismo afirman, se usó el nombre de este dios para anteponerlo ante el concepto de Apolo, otro dios griego, que representaba lo moralmente correcto, lo bello y hermoso que se puede llegar a ser.

Es muy importante aclarar que esto ya está más allá de lo que está “bien” y lo que está “mal”. Eso es un concepto muy básico que no cabe en esta casilla ya que, a veces, la forma de pensar mayoría o el poder es considerada incorrecta y la minoría opacada es correcta. O las dos son correctas, o las dos son incorrectas. Esta idea tan simplona es el argumento para decir que la moral no existe. Como existir existe, pero es una cosa completamente moldeable y ajustable a las circunstancias en las que se encuentra; Depende del lugar, de la gente, de su accionar, y un largo etc. Es prueba suficiente decir que el esclavismo nos parece algo completamente inmoral pero que era plenamente correcto para otras épocas (De no ser así, ni siquiera se habría llevado a cabo).

Otra cosa que podemos decir para opacar a lo que es correcto es que no hace falta pensarlo con mucho detenimiento para ver que lo correcto lo único que hace es querer alcanzar a la perfección. Termino más complejo todavía, ya que la perfección es muerte. ¡Claro, es muerte! La perfección, por definición es “la cosa, organismo o individuo que reúne el más alto nivel posible de excelencia en relación a los demás elementos de su misma especie o naturaleza. Si algo es perfecto, no hay posibilidades de hacerlo mejor, ya que no existe nada superior a lo que ya se ha conseguido.” ¿Y cuál es la única situación en la que podemos llegar a experimentar este extraordinario hecho? Respondo de nuevo; la muerte. A menos que haya una “súpermuerte” o lo mencionado no exista. Profundizaría más sobre ello pero ya sería irse por las ramas.

 Lo que finalmente quiero dar a entender con este interesante concepto es que todo lo escrito es simplemente una variación de las muchas respuestas que se le puede dar a la pregunta de ¿Qué es la verdad?; una cosa manejada por la estructura del sistema, una cosa que no es en si misma, si no que es siendo dueña de las mayorías que, a su vez y gradualmente, va transformando a la moral y a la sociedad. Y no nos limitemos a los seres humanos; todo valor que pudiera ser transmitido por plantas, animales o humanos entra en esta respuesta. La verdad es la cosa en la que vos creés con total certeza hasta que puede aparecer alguien que propone otra cosa diferente pero que, con la difusión debida, también puede funcionar. Y así la verdad va reemplazándose por otras verdades.


Nos vemos en la próxima entrada.

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