¿Qué es la verdad?
Éste es un asunto muy complejo, en donde muchas ideas se
ponen en debate y puede ser considerada como una pregunta universal, y esta es
una de las que más gustan, las que más se saborean y desmenuzan, ya que su
naturaleza implica no tener una respuesta válida. Si se quiere, se puede pensar
que pregunta sobre el concepto de "verdad" implicaría pensarnos a
nosotros mismos como individuos, como sociedad, como animales culturales, sobre
lo que conocemos y lo que creamos. Es decir que la moral es palabra clave en
este asunto.
Para muchos de nosotros, cuando nos nombran ese espectro
vital en la racionalidad del ser humano, lo primero que se nos viene a la
cabeza son las cosas con las que nosotros estamos plenamente de acuerdo; La
verdad es la que nos dice cuál pastilla tomar si estamos resfriados o con
alergias, cada cuánto tiempo o incluso hace que tomemos la medicina por la boca
y no por los ojos, por la nariz o haciéndonos un corte entre los dedos. Para
cualquiera de los miembros de la sociedad (desde un punto de vista muy general)
la verdad es la moral, lo que está bien y lo que está mal, lo que tiene más
aprobación y lo que tiene menos desaprobación, lo que da resultados efectivos y
lo que no, lo que nos fortalece y lo que nos perjudica, los valores.
Este punto de vista sobre la verdad no vino de la nada; fue
desarrollándose gradualmente y muchos de los pensadores más importantes a lo
largo de la historia se encargaron de clasificarlos, de ponerles un rótulo o un
nombre. El asunto aquí estará encarado desde un punto de vista dionisíaco ¿Qué
es esto?
Dionisíaco proviene de la palabra “Dioniso” o “Dionisio”
que, según la mitología griega era el dios del vino y el inspirador de la
locura y el éxtasis salvaje por así decirlo (También llamado “Baco” según la
mitología romana), en las fiestas o celebraciones en su honor, lo que solía
hacerse era dejarse llevar por la embriaguez del vino y la diversión que éste
otorgaba, sacrificando animales y pasando el momento a merced de ésta borrachera
general.
Se usa este hecho para representar la respuesta a la
pregunta, la historia desde el punto de vista dionisíaco, en donde la verdad la
tiene el poder.
¿Qué quiere decir con que la verdad la tienen los poderosos?
Ya que tocamos el tema de Grecia, es importante aclarar que no se puede pensar
en las diferentes teorías del pensamiento humano sin antes tocar a la Antigua
Grecia, ya que se podría una organización humana que impulsó a lo que hoy en
día somos. Se señala que la verdad era (y es) de la gente aristócrata; los que
pensaban, lo que fuera a salir de sus palabras fue procesado muy cuidadosamente
en su cerebro previamente, por eso lo que decían era la absoluta verdad, el
resto no tenía más que estar de acuerdo, ellos no eran los que pensaban, si no
los que creían y se encargaban de que la verdad fuera la verdad. Partiendo de
este lugar, la verdad, en sí, es una especie de embriaguez, ya que el mundo hoy
en día (y basta solamente con ver a nuestro alrededor) se dividió fundamentalmente
en los que piensan y en los que creen en los que piensan. Unos dan el vino y
los otros se emborrachan, respectivamente. Y así se ve la historia: una guerra
de infinitos contrarios con este emborrachamiento general como base, la mayoría
tiene la verdad, mientras que la minoría queda opacada; quién está más
impregnado de borrachera cegadora. Esto es el punto de vista dionisíaco y, como
muchos estudiosos del nihilismo afirman, se usó el nombre de este dios para
anteponerlo ante el concepto de Apolo, otro dios griego, que representaba lo
moralmente correcto, lo bello y hermoso que se puede llegar a ser.
Es muy importante aclarar que esto ya está más allá de lo
que está “bien” y lo que está “mal”. Eso es un concepto muy básico que no cabe
en esta casilla ya que, a veces, la forma de pensar mayoría o el poder es
considerada incorrecta y la minoría opacada es correcta. O las dos son
correctas, o las dos son incorrectas. Esta idea tan simplona es el argumento
para decir que la moral no existe. Como existir existe, pero es una cosa
completamente moldeable y ajustable a las circunstancias en las que se
encuentra; Depende del lugar, de la gente, de su accionar, y un largo etc. Es
prueba suficiente decir que el esclavismo nos parece algo completamente inmoral
pero que era plenamente correcto para otras épocas (De no ser así, ni siquiera
se habría llevado a cabo).
Otra cosa que podemos decir para opacar a lo que es correcto
es que no hace falta pensarlo con mucho detenimiento para ver que lo correcto
lo único que hace es querer alcanzar a la perfección. Termino más complejo
todavía, ya que la perfección es muerte. ¡Claro, es muerte! La perfección, por
definición es “la cosa, organismo o individuo que reúne el más alto nivel posible
de excelencia en relación a los demás elementos de su misma especie o
naturaleza. Si algo es perfecto, no hay posibilidades de hacerlo mejor, ya que
no existe nada superior a lo que ya se ha conseguido.” ¿Y cuál es la única
situación en la que podemos llegar a experimentar este extraordinario hecho?
Respondo de nuevo; la muerte. A menos que haya una “súpermuerte” o lo
mencionado no exista. Profundizaría más sobre ello pero ya sería irse por las
ramas.
Lo que finalmente quiero dar a entender con este interesante concepto es que todo lo escrito es simplemente una variación de las muchas respuestas que se le puede dar a la pregunta de ¿Qué es la verdad?; una cosa manejada por la estructura del sistema, una cosa que no es en si misma, si no que es siendo dueña de las mayorías que, a su vez y gradualmente, va transformando a la moral y a la sociedad. Y no nos limitemos a los seres humanos; todo valor que pudiera ser transmitido por plantas, animales o humanos entra en esta respuesta. La verdad es la cosa en la que vos creés con total certeza hasta que puede aparecer alguien que propone otra cosa diferente pero que, con la difusión debida, también puede funcionar. Y así la verdad va reemplazándose por otras verdades.
Nos vemos en la próxima entrada.

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